El nixtapite no es un tamal común (así lo dice el chef Jorge Franco). Envuelto en hojas de huerta es una delicia de la zona de Cuscatlán y en San Bartolomé Perulapía fue doña Guadalupe Martínez quien se lució preparando la receta.

El Festival para el Buen Vivir llegó hoy a San Bartolomé Perulapía, municipio que con otros colindantes del departamento de Cuscatlán tienen un elemento gastronómico común: el nixtapite.

Esta delicia de la cocina salvadoreña parece precisamente un tamal, pues está envuelto en hojas de huerta y su preparación es muy parecida a los que se preparan tradicionalmente con maíz y carne (pollo o gallina).

Pero el nixtapite tiene su base en la semilla de ayote (alhuashte), a la cual se le agrega tomate, cebolla, chile verde y ajo… La mezcla se muele, dice doña Guadalupe.

Tras lograr la consistencia adecuada, a la masa se le agrega limón y sal, y luego un relleno de camarón o pescado, y se cocina en agua, tal como los tamales.

Doña Guadalupe fue la encargada de promover este sabor salvadoreño en la Cocina del Buen Vivir, espacio que ha generado la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, para dar opciones a las familias de alimentarse de forma saludable y sustentable.

En Perulapía el chef Franco enseñó a las familias asistentes a preparar una ensalada de frijoles y maíz tierno: una receta muy fácil que tiene un costo de $2.20 y rinde para una familia de cinco personas.

De igual forma compartió la receta de la Limonada Refrescante, una suerte de bebida cítrica que que se adereza con pepino y yerbabuena.

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