Esta vez durante el apostolado de un papa latinoamericano, Francisco, y con sus colegas obispos unidos en su memoria.

Monseñor Óscar Arnulfo Romero ha vuelto por estos días a Roma, centro de la Iglesia católica y donde se ordenó como sacerdote el 4 de abril de 1942. Lo ha hecho en la memoria de los religiosos que integran la Conferencia Episcopal de El Salvador, unidos en torno a su legado y con la fe puesta en que pronto se convertirá en el primer santo salvadoreño.

Según reveló la Agencia Católica de Informaciones (ACI Prensa), los prelados salvadoreños se reunieron ayer 20 de marzo con el papa Francisco como parte de una visita ad limina apostolorum.

Esta frase en latín hace referencia a la llegada de los obispos diocesanos a la Santa Sede para visitar los templos de San Pedro y San Pablo, así como para rendir informes al Papa del estado de su región. Esta visita está regulada por el Código de Derecho Canónico en los Cánones 399 y 400.

La agencia de información católica recogió declaraciones del obispo castrense, monseñor Fabio Colindres. Si bien el Santo Padre no puede hablar de “forma determinante” sobre la canonización del mártir salvadoreño, “no ha ocultado su deseo y su alegría porque esto sea muy pronto”, dijo el religioso.

Francisco también pidió a los obispos “que sigamos orando y por supuesto ha asegurado su oración por todo el país, por El Salvador” y por la canonización de monseñor Romero, añadió.

Según Colindres, se ha notado en los ojos de Francisco y en sus expresiones el deseo profundo de que la canonización sea una realidad.

“Es una cosa providencial que estemos en Roma en estos días, nunca en la historia pasó algo parecido”, dijo, según consigna hoy la prensa salvadoreña, el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, en referencia a que aún se encontrarán en Roma el próximo 24 de marzo, cuando se cumplan 37 años del asesinato de Romero.

Para el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, “sería una bendición muy grande” que el beato salvadoreño fuese santificado en el marco del centenario de su nacimiento, el próximo 15 de agosto.

“El Santo Padre ha expresado su deseo de que así sea y que pronto podamos tener una canonización”, añadió Colindres.

El obispo expresó que “naturalmente no hay fechas para la canonización, ni tampoco fecha de una posible visita del papa a El Salvador”, según citó ACI Prensa.

El pasado sábado, también el Presidente Salvador Sánchez Cerén expresó su fe por la pronta canonización del beato Romero.

"Estamos seguros, tenemos la fe puesta en Dios que ese proceso va a culminar y que culmine antes de la fecha del centenario y que podamos acá en El Salvador ser también testigos -no solo de la beatificación que fuimos testigos- sino también de su canonización", expresó el jefe de Estado al iniciar el programa Casa Abierta.

El jefe de Gobierno reafirmó su confianza en la posibilidad de que el papa Francisco pueda visitar El Salvador para canonizar a Romero y traslade a la nación su mensaje de paz y esperanza, que en cada intervención envía a la humanidad.

Óscar Arnulfo Romero fue beatificado en San Salvador el 23 de mayo de 2015 por el cardenal Angelo Amato, delegado del papa Francisco, en un monumental acto durante el cual se formó en el cielo un halo solar, que dejó perpleja a la multitudinaria concentración que abarcó cuadras y cuadras de la capital salvadoreña.

El beato fue ordenado sacerdote a los 24 años en Roma, donde realizó sus estudios de teología. Por estos días su memoria, legado y testimonio cristiano regresa en el espíritu de sus colegas obispos que unidos en torno a su figura oran a Dios para que el proceso avance y pronto sea elevado a los altares, la máxima categoría que asigna la Iglesia católica a quienes fueron testigos y ejemplos de Cristo.

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