Maíz, frijol, arroz, camote y yuca son los cultivos más elementales a nivel de Latinoamérica; al ser biofortificados, éstos aumentan su nivel de micronutrientes y logran un mayor impacto en la salud humana.

«Cultivos biofortificados, una alternativa para mejorar la calidad de la nutrición humana», fue uno de los temas impartidos durante el segundo día del foro científico del Programa Cooperativo Centroamericano para el Mejoramiento de Cultivos y Animales (PCCMCA).

Durante la charla se resaltó cómo mejorar las variedades de consumo básico para aumentar su nivel de micronutrientes, con el fin de lograr un impacto en la salud humana y reducir el nivel de deficiencias de micronutrientes que son muy comunes en muchos de los países en desarrollo.

«Debemos cerrar la brecha entre la agricultura y la nutrición (biofortificación), y enfocar nuestros esfuerzos en cultivos biofortificados (especialmente con hierro y zinc)», recalcó la ponente alemana Meike Andersson, quien desarrolla trabajos de investigación sobre la importancia de los cultivos biofortificados en el Programa HarvestPlus del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).

Agregó que «una dieta deficiente en hierro zinc afecta el desarrollo del ser humano, especialmente desde el embarazo y en la niñez, y tiene implicaciones muy graves durante el crecimiento (tallas pequeñas), además de su desarrollo cognitivo e intelectual».

Por ello recalcó que, si se quiere lograr un mundo sin hambre oculta, es necesario realizar esfuerzos interinstucionales para que los cultivos biofortificados lleguen a más productores. De ahí la importancia de las sinergias entre el CENTA y organismos internacionales como HarvestPlus, que coordinan acciones para la investigación de variedades biofortificadas que luego serán transferidas a las familias productoras.

El desarrollo de los cultivos se hace a través de la biofortificación o mejoramiento natural, en campo, donde investigadores hacen cruces, evalúan con agricultores y entregan a los países cultivos específicos con combinaciones de nutrientes que mejoran el estado nutricional de las personas.

En El Salvador, ya se tienen algunos avances en esta temática en los cultivos de frijol, arroz y maíz, materiales biofortificados que están en el proceso de validación e investigación.

conversaciones de facebook