Las prácticas en San Andrés las realizan por segundo año consecutivo y son parte de la formación que reciben en las materias Introducción a la Arqueología y Prehistoria. Asimismo, realizan prácticas de campo en otros sitios arqueológicos del país, cuenta Mayén.

Diez estudiantes de Arqueología de la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC) realizan —en junio— su segunda temporada de prácticas de campo en el Parque Arqueológico San Andrés, como parte del proyecto de investigación y conservación dirigido por el Dr. Akira Ichikawa.

“Aquí hay un montículo del periodo Clásico tardío (600-900 d. C) y enfrente encontramos un hoyo, una formación troncocónica (en forma de T) que podría haber tenido la función de almacenaje de granos, cerámica o para entierros. Para saber cuál era la función, estamos haciendo la excavación”, explicó el Dr. Ichikawa.

Melissa Mayén es una de las estudiantes que excava y palea para sacar la tierra. Para ello, se turna con sus demás compañeros. Ella dice que con la práctica aprenden a “hacer un sondeo, a utilizar las herramientas de excavación y,   a interpretar el tipo de material y el contexto en el que se encuentra”.

Las prácticas en San Andrés las realizan por segundo año consecutivo y son parte de la formación que reciben en las materias Introducción a la Arqueología y Prehistoria. Asimismo, realizan prácticas de campo en otros sitios arqueológicos del país, cuenta Mayén.

“Para nosotros es una oportunidad que da la Secretaría de Cultura. La práctica de campo en San Andrés nos da experiencia y formación académica, porque en el futuro van a presentarse al público los resultados y los encargados del proyecto están confiando parte del trabajo en nosotros los estudiantes”, dijo Mayén, a quien su grupo de compañeros eligió para hablar en su representación.

Tras tres semanas de excavaciones y “zarandeando la tierra extraída”, los estudiantes solo han encontrado tiestos de cerámica prehispánica y algunos restos de obsidiana, a pesar de haber excavado un metro y medio de profundidad y haber descubierto el agujero en forma de T.

Las prácticas de los estudiantes son observadas de cerca por el Dr. Ichikawa, quien es profesor adjunto del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Nagoya, Japón, y se encuentra realizando trabajos para preservar la pirámide conocida como La Campana, bajo la supervisión del Departamento de Arqueología de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y Natural de Secultura.

La conservación de la estructura es parte de un proyecto de cinco años, financiado por la Sociedad Japonesa para la Promoción de la Ciencia.

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