“Tanto el maquilishuat de El Salvador como el cerezo de Japón se florecen hermosamente de color rosa, deseo de todo corazón que, como estas flores, florezca aún más en el futuro el intercambio bilateral y el entendimiento mutuo cultivado a lo largo de muchos años”, dijo la princesa Mako en la reunión con el Presidente.

La princesa de Japón, Mako de Akishino, ha sido noticia en el mundo por su reciente decisión de casarse con un hombre que no pertenece a un “linaje real”.

Mako, cuyo título es de Alteza Real, estudio en la Universidad de Gakushuin, de Tokio, y luego museografía en la Universidad de Leicester, Inglaterra; es nieta de Akihito, emperador de Japón, e hija de Fumihito, príncipe de Akishino, y Kiko Kawashima, princesa de Akishino.

El futuro esposo de la princesa Mako será Kei Komuro, un antiguo compañero en Gakushuin.

La mañana del 3 de diciembre de 2015, la princesa Mako fue recibida por el canciller Hugo Martínez en la escalinata del Salón de Honor de Casa Presidencial, en San Salvador; y minutos después sostuvo un encuentro con el presidente Salvador Sánchez Cerén, con quien conversó sobre las excelentes relaciones entre El Salvador y Japón.

La visita de su Alteza Real al país correspondía al aniversario 80 de las relaciones diplomáticas entre las dos naciones, establecidas en 1935.

“Tanto el maquilishuat de El Salvador como el cerezo de Japón se florecen hermosamente de color rosa, deseo de todo corazón que, como estas flores, florezca aún más en el futuro el intercambio bilateral y el entendimiento mutuo cultivado a lo largo de muchos años”, dijo la princesa Mako en la reunión con el Presidente.

Agregó que “los vínculos de amistad entre Japón y El Salvador están establecidos sobre la base del constante intercambio y cooperación, principalmente en las áreas de economía y cultura”, así como “en diversos ámbitos como arqueología, historia y estudios folklóricos”.

El presidente Sánchez Cerén dijo, en esa oportunidad, que la visita de la princesa Mako fue una muestra de solidez de las relaciones diplomáticas.

“Entre El Salvador y Japón hay un vínculo de amistad forjado durante 80 años de relaciones que nos une, el comercio, la cooperación y la cultura nos han mantenido durante estos años y han producido frutos muy importantes”, dijo el mandatario salvadoreño.

Agregó que Japón representa para El Salvador un aliado estratégico en importantes áreas como la agricultura, medio ambiente, seguridad pública, salud, educación, gestión de riesgos, entre otros.

“Es relevante el apoyo que nos ha dado esta nación hermana en la construcción de muchos espacios emblemáticos que contribuyen a la vitalidad de nuestro país, por ejemplo el Aeropuerto Internacional Óscar Arnulfo Romero y Galdámez y el Puerto de la Unión Centroamericana”, expresó el gobernante.

Manifestó que “el papel jugado por Japón en la reactivación de nuestra economía, en la generación de empleo, la prevención de desastres y la conservación del medio ambiente para el desarrollo sostenible ha sido de trascendental importancia” para el desarrollo nacional.

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