No existe una contraindicación para no utilizarlo, siempre que sea tras haber consolidado la lactancia materna.
Escrito por Dra. Elisa Polanco de Nasser, Dr. Edwin Alexander Alvarenga | Dra. Guadalupe de Miranda

Para comenzar a abordar este tema, debemos dejar establecida la importancia de la lactancia materna en los niños y, tomando esto como base, el pepe está desaconsejado en los bebés lactantes hasta que la producción de leche y el hábito de lactancia estén perfectamente establecidos.

Si la madre siente que su leche es aún escasa o insuficiente, si tiene grietas, molestias o si el bebé no se prende bien, introducir el pepe puede interferir en la correcta instauración de la lactancia, ya que la forma en que el bebé succiona el pecho materno es diferente a cómo lo hace con el pepe, y este tiende a crear una confusión en el infante, lo que puede interferir en la lactancia.

Una vez la lactancia materna se dé correctamente, se puede usar el pepe, nunca antes de los quince días y preferiblemente pasado, al menos, el primer mes de establecido el hábito.

Es importante recalcar que en ningún momento sustituirá la lactancia materna, cuando el niño necesite de ella, ya que si bien el pepe ayuda a tranquilizar al recién nacido, no debemos colocarlo nunca en sus tiempos de ingesta.

Su uso durante el sueño es bastante efectivo. El grado o tipo de alteración que el pepe producirá en el niño variará según la duración, intensidad y frecuencia de su uso, la conclusión es que no existe una contraindicación para no utilizarlo, siempre que sea tras haber consolidado la lactancia materna.

¿Cómo el pepe puede afectar el desarrollo bucal y facial del niño?

1.Problemas en el desarrollo del habla:

Ya que el bebé necesita la constante movilización lingual para iniciar el balbuceo y la futura articulación de palabras, la permanencia excesiva del pepe durante la mayor parte del día dentro de la boca interfiere a que se realice el movimiento natural de la lengua; lo cual retrasa el periodo en el que el pequeño debe desarrollar el habla.

2. El pepe afecta la mordida:

Cuando el bebé mama, tanto la lengua, los músculos, labios y estructuras bucales adyacentes, realizan movimientos equilibrados para un sano crecimiento y desarrollo de los huesos de la boca del bebé. Cuando se utiliza el pepe y la forma de succión varía más de lo normal, se producen alteraciones en el desarrollo.

¿Cuándo dejar de usarlo?

La asociación española de odontopediatría explica que se debe «Limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades de máximo riesgo y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar».

Tomado de Vida, Familia y Salud.

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