Este operativo golpeó la capacidad logística y financiera de la Mara Salvatrucha, logrando, no solo detenciones, sino también una importante incautación de bienes.

Durante la noche de ayer y la madrugada de hoy la Policía Nacional Civil (PNC) efectuó la operación Tecana, en el municipio de Santa Ana, que ha dejado 99 detenciones, la incautación de nueve inmuebles, 41 negocios, 12 armas de fuego, 75 automóviles, cinco motocicletas y $34,000 en efectivo.

Un total de 85 allanamientos concretados por la PNC posibilitaron los resultados; la cantidad de dinero, según explicaron las autoridades, aumentará en las próximas horas, pues aún se encuentran los efectivos policiales realizando los registros en los negocios y viviendas.

«Consideramos crucial e importante no solo las detenciones, sino la incautación de bienes que facilitan las operaciones de esta estructura criminal», asguró el director de la PNC, Howard Cotto, en conferencia de prensa a las 6:00 a.m., en el estacionamiento del estadio Óscar Quiteño de Santa Ana.

«Estamos frente a organizaciones criminales que a lo largo de los años han venido estableciendo redes a través de las cuales lavan el dinero obtenido de la extorsión, venta de droga, entre otros delitos», explicó el ministro de justicia y seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde.

Estas estructuras operaban a través de dinero ilícito obtenido por los miembros operativos de la pandilla, el cual era entregado a los negocios para generar más ganancias; con ello los cabecillas obtenían el total invertido en los negocios, más las ganancias.

«Hemos constatado la ostentación y el lujo con que muchos de ellos viven (cabecillas), mientras destinan a jóvenes de todo el país, de las zonas más empobrecidas de El Salvador, a sobrevivir, a enfrentar a las autoridades y cometer diferentes delitos para su enriquecimiento (de los cabecillas), y llevar un nivel de vida diametralmente opuesto al que los miembros operativos de estos grupos tienen todos los días», resaltó el ministro.

Las autoridades destacaron además que este operativo fue incluso mayor que la operación Jaque, constituyendo el golpe más grande que se ha logrado dar contra la MS. «Son grupos criminales ante los cuales la persecución penal, el control y la represión que el Estado ejerce sobre ellos es una acción legítima legal y necesaria», dijo Ramírez Landaverde.

La operación es el resultado de dos años de investigación en la que estuvieron involucradas tres unidades especializadas de la PNC y la Fiscalía General de la República (FGR), con lo que se logró girar las órdenes de captura para poner fin a las acciones delictivas de esta estructura criminal en el municipio de Santa Ana.

conversaciones de facebook