Desde su constitución como régimen especial en septiembre de 1998, las zonas francas se han convertido en una herramienta fundamental del crecimiento económico y de la trasformación productiva del país.
Publicado originalmente en La Prensa Gráfica

Por Ministro de Economía, Tharsis Salomón López

Con su esquema de beneficios y la certeza jurídica que ofrecen a los inversionistas, las zonas francas son un caso de éxito en materia de continuidad de las políticas públicas, generando un ambiente apropiado para la producción, las exportaciones y la generación de empleo para amplios sectores de la sociedad.

Esquemas similares se han desarrollado en los países con los que competimos por la atracción de inversión extranjera, por lo que nuestro régimen se ha venido adaptando, no solo a la normativa de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sino también a las cambiantes condiciones de competencia con los países de Centroamérica y el Caribe.

Estudios recientes señalan que los beneficios otorgados por las zonas francas en todos los países son muy similares, por lo que los factores de diferenciación se basan, fundamentalmente, en dos aspectos: a) la eficiencia y transparencia con que se administran los regímenes; b) el ofrecimiento de incentivos «no regulados», tales como el acceso gratuito a tierra, naves industriales, plantas de tratamiento de aguas, entre otros.

Respecto al primer punto, desde el inicio de nuestra gestión, dimos prioridad al tema de la simplificación y agilización de los trámites empresariales, especialmente de aquellas empresas amparadas al régimen de zonas francas y DPA, y para ello creamos la Dirección Nacional de Inversiones, ubicada en la 3ª calle poniente, #3729, colonia Escalón (Tel.: 25 90 51 16).

Esta oficina tiene la responsabilidad de administrar los regímenes especiales y está organizada para asegurar a los empresarios los más altos estándares en la calidad de los servicios, atención personalizada, simplificación y agilización de los trámites y asistencia técnica especializada en todo lo relacionado con la operación dentro las zonas francas.

Esta política pública es un motor para la generación de empleos y exportaciones y una herramienta valiosísima para atraer nuevas inversiones al país.  En el caso del sector textil y confección, ha potenciado su crecimiento y posicionamiento mundial y ha desencadenado un exitoso proceso de transformación de simples operaciones de maquila a otras más complejas e integrada en la producción de hilos, telas y confección de sintéticos, favoreciendo la creación de productos de mayor valor agregado y el encadenamiento productivo.

Otras industrias de alto valor agregado como la fabricación de condensadores de tantalio han utilizado este régimen para establecer sus operaciones en El Salvador y, desde acá, abastecer importantes mercados internacionales de la industria de dispositivos celulares y otros aparatos electrónicos.

El otorgamiento de exenciones fiscales siempre ha sido susceptible a la crítica de quienes sostienen que estos beneficios son más provechosos para el inversionista que el aporte o retribución que estas empresas hacen al país.

Sin embargo, creemos importante que el análisis se aborde desde una perspectiva más amplia e integradora, ya que se considera que las empresas beneficiadas generan importantes encadenamientos productivos con empresas locales, crean empleos formales en zonas deprimidas del país, promueven programas de responsabilidad social en sus localidades y son el principal generador de empleo a escala nacional.

En una próxima columna compartiremos algunos datos puntuales sobre el aporte de este régimen a la economía nacional.

El desarrollo de las economías en el siglo XXI se basa, fundamentalmente, en su capacidad de generar productos de alto valor agregado y de insertarse en las cadenas globales de comercio e inversión. Esto requiere de instrumentos de política que faciliten la transformación productiva y el tránsito hacia estadios de mayor productividad y competitividad. Este es el aporte principal de las zonas francas y, por ello, nuestro compromiso con su crecimiento y desarrollo.

Unámonos para crecer.

conversaciones de facebook